DIFERENCIA ENTRE ÉXITO Y MEDIOCRIDAD

Siempre se ha hablado sobre las cualidades o virtudes que deben tener las personas exitosas, desde mi punto de vista, la principal característica que distingue a una persona exitosa de una persona mediocre es su fortaleza mental. Un gran porcentaje de personas que al alcanzado la cima, coinciden en que trabajan en lo que les apasiona, por lo tanto, no lo toman como un empleo. Para alcanzar el éxito esta no

Siempre se ha hablado sobre las cualidades o virtudes que deben tener las personas exitosas, desde mi punto de vista, la principal característica que distingue a una persona exitosa de una persona mediocre es su fortaleza mental. Un gran porcentaje de personas que al alcanzado la cima, coinciden en que trabajan en lo que les apasiona, por lo tanto, no lo toman como un empleo. Para alcanzar el éxito esta no debería ser una premisa, no todas las personas tienen la suerte o las circunstancias a su favor y terminan en una profesión que no es lo que siempre desearon, o laboran en un lugar donde no quieren estar y con gente que no les agrada y con jefes a los que enriquecen a expensas de su tiempo y trabajo ― Es un hecho que existe un gran porcentaje de personas que alcanzaron el éxito sin hacer lo que los apasiona―.

Cuántas veces hemos escuchado futbolistas profesionales que ganaron grandes sumas de dinero y en alguna entrevista mencionan que ese deporte nunca fue su favorito y lo jugaban porque eran talentosos y haciéndolo alcanzaron el éxito. Cantantes que incursionan en un género musical para lograr grandes volúmenes de ventas en sus discos, sin embargo a ellos los apasiona otro tipo de música que la que producen. Por lo tanto, en algunas ocasiones el éxito se alcanza mediante el esfuerzo, fortaleza mental y determinación, y persistencia. No siempre radica en lo que nos apasiona, como nos lo están haciendo creer últimamente.

Una de las principales características de las personas mediocres, es su falta de fuerza de voluntad o carácter para afrontar las situaciones difíciles. Cuando se presentan los problemas huyen o simplemente se quiebran y se hacen a un lado. Este tipo de personas busca remuneraciones donde el cansancio mental sea mínimo. Por ejemplo, estirando la mano en algún crucero de la ciudad o trabajando como guardias en lugares donde el riesgo de que haya algún problema es mínimo. Son muy dispersos y se les tiene que repetir varias veces las indicaciones para que las realicen, esta es su principal característica, además de la falta de iniciativa y proactividad. Es prácticamente imposible que este tipo de personas alcancen el éxito a no ser por un golpe de suerte.

 

Miguel Oscos 09-02-2017

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